Un jugador no sólo es rápido por su capacidad para correr sino por su capacidad para decidir. La arquitectura hace del dinamismo lo que el jugador con la velocidad.
Cuando no se distingue quién invadió a quién, si el juego dinámico de luz y sombra que fomenta la creatividad o la crudeza del hormigón que recuerda que no hay más que hoy y que perdurará para siempre. Campo-ciudad, la línea que separa estos mundos se confundio ya hace tiempo... gira y vuelve para entender como la intangibilidad de la informacion convive con la materialidad del aire.